sábado, 19 de enero de 2013

La privatización del Sistema Nacional de Salud

La privatización del Sistema Nacional de Salud.


La privatización del Sinstema Nacional de Salud
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=fXFWKFMIY8w




Este paciene núnca lo sabrá.
http://www.youtube.com/watch?v=HR6w2xjNohs

La privatización de la sanidad pública de Madrid: nula de pleno derecho

 La privatización de la sanidad pública de Madrid: nula de pleno derecho

 
Luisa Lores | Miembro de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Publica
nuevatribuna.es | 08 Noviembre 2012 - 17:29 h.

“Rajoy confía a Aznar, presidente de la FAES, la misión de rediseñar la sanidad pública y Aznar pone a trabajar a su fundación para profundizar en la privatización de la sanidad, implantar copagos y eliminar servicios del SNS”, esta noticia aparecida en los medios de comunicación en el verano de 2011 es el inicio del acelerado desmantelamiento de nuestra sanidad pública.

Los mensajes a la población quedaron meridianamente claros, la sanidad hay que pagarla, quien no pueda solo accederá a una cartera básica y los centros totalmente públicos tenderán a desaparecer.

El gobierno de la CAM y su recién nombrado (aunque no votado para el cargo) presidente Ignacio González, junto a su consejero de sanidad Fernández Lasquetty (FAES), aprovecha el trámite de los presupuestos de la comunidad para incluir la privatización de la gestión de siete hospitales públicos, el hospital de la Princesa, que tras esta decisión nadie reconocerá (convertido en geriátrico, sin docencia ni investigación, sin servicios punteros y con una drástica reducción de su personal) y los hospitales Infanta Leonor, Infanta Sofía, Infanta Cristina, Tajo, Sureste y Henares, además de una parte de su Atención Primaria.

Los hospitales podrán realizar su propia selección del personal, que será discrecional. Las condiciones de trabajo de los profesionales están por determinar, pero sin duda empeorarán (en las huelgas de los hospitales de gestión privada de Fuenlabrada y Alcorcón, las plantillas reclamaba igualar sus condiciones con las de los hospitales con gestión pública).

Aguirre tuvo que rescatar (con dinero público) “sus hospitales PFI (hospitales de iniciativa de financiación privada)” en 2010, cuya eficacia y eficiencia está muy cuestionada, y ahora “saneados” se ponen a la venta. Veremos si el Sr González sigue utilizando dinero público para pagar el canon anual, ya que la Comunidad de Madrid ya ha pagado el coste total de la construcción de los nuevos hospitales, cerca de 700 millones de euros de dinero público, pero aún adeuda 4.300 millones.

La decisión afecta a 5.500 trabajadores. Los que se queden, pasarán a ser contratados con las condiciones que impongan las empresas concesionarias:

– Capio está en manos de CVC, un fondo de capital riesgo británico con sede en Luxemburgo. Gestiona 28 centros sanitarios en 4 comunidades autónomas.

– El grupo USP-Quirón. Fue comprado en febrero 2012 por el fondo de inversión británico Doughty Hanson. Gestiona 12 hospitales y 26 centros sanitarios en España.

– Adeslas por un lado y Sanitas por el otro forman, con la CAM y Bancaja (Bankia) el grupo sanitario Ribera Salud, que también gestiona hospitales en Madrid y Valencia. El 80% de los hospitales de Adeslas pertenece a la sociedad Goodgrower y el 20% a Criteria de Caixa Catalana.

Sanitas pertenece al grupo BUPA Internacional Health Insurance, la mayor compañía privada de asistencia sanitaria del Reino Unido.

De esta forma, la privatización aprobada por el gobierno popular de Madrid dejará a sus hospitales públicos en manos de empresas y fondos de capital riesgo extranjeros, esencialmente del Reino Unido.

El objetivo de esta privatización no parece ser el ahorro y la sostenibilidad del SNS ya que el coste medio por cama de los 4 hospitales que gestiona Capio es un 36% mayor que la del centro público con la cama más cara, el Clínico de san Carlos. Además, las entidades financieras de Ribera salud, la CAM y Bancaja/Bankia, son insolventes y han tenido que ser rescatadas con dinero público (juntas suponen uno de los mayores agujeros negros de la economía actual)

El grupo USP, otro gestor privado de la sanidad madrileña, ha pasado recientemente por graves problemas financieros, que le llevaron al borde del concurso de acreedores hasta caer en manos del fondo de inversión británico.

El objetivo tampoco parece ser el incremento de la competencia y de la eficiencia, según pretenden hacernos creer, ya que la gestión privada se concentra en pocas empresas y estas están a su vez relacionadas entre sí: Adeslas y Sanitas forman parte de Ribera salud y Capio podría formalizar la compra de Ribera Salud y con ello alcanzar una posición aún más estratégica en la gestión de la sanidad privada y pública en España. Por otra parte, todas las empresas privadas dueñas de la sanidad madrileña (Adeslas, Sanitas, Capio, USP y clínicas de la Medical destination) están incluidas en el la patronal de empresas IDIS, que se reúnen para tomar decisiones conjuntas, con el apoyo de Farmaindustria y la industria de tecnologías.

¿Que subyace bajo la privatización de la sanidad pública de la CAM?

– Los intereses cruzados existentes:

Algunos patronos de la FAES, fundación que elaboró el documento de privatización de nuestro SNS, o sus familiares directos pertenecen, o pertenecían durante su elaboración, a Bankia (Ribera Salud) y/o a los consejos de administración o los patronatos de las fundaciones de la industria sanitaria privada.

Uno de los objetivos esenciales de la Madrid Medical destination (MMD) sociedad privada “sin ánimo de lucro” del popular Manuel Lamela (1,8 millones de euros/año de ingresos para el exconsejero, según estimaciones) es la atención al turismo sanitario de primer nivel, por lo que es una de las entidades que más se beneficiará de la decisión del gobierno de Rajoy de suspender la atención sanitaria a no residentes. El Instituto Valenciano de Infertilidad, socio de la MMD y principal grupo europeo de reproducción asistida, se aprovechará de la ausencia de cobertura de este servicio por la sanidad pública, así como Capio, Sanitas y Adeslas, que incrementarán sus clientes en este y otros servicios que se eliminarán de la cartera básica del SNS (decreto 16/2012).

Además, Romay Becaría (FAES) es patrono de la fundación renal FRIAT, concertada con la sanidad pública, Rodrigo Rato, aún es director de la Caja Madrid de Bankia (Ribera salud) y la presidenta de Genómica, de la farmacéutica Zeltia, empresa patrocinadora de las empresas beneficiarias (IDIS) es Rosario Cospedal hermana de Dolores (FAES).

– El fracaso de la gestión sanitaria del gobierno de Aguirre, ya que sus nuevos hospitales solo tienen cabida en los presupuestos y en la asistencia sanitaria de la Comunidad sí previamente se desmantelan los hospitales públicos, que gozaban de gran prestigio antes de someterse al rodillo de la expresidenta.

– El intento de compensar las pérdidas de una red de empresas y entidades financieras con grandes problemas de tesorería y en muchos casos vinculadas al partido gobernante.

La decisión de privatizar la sanidad madrileña es de tal envergadura que no puede ser adoptada por un presidente interino, aprovechando el trámite de los presupuestos, sino que debería discutirse en el parlamento o incluso someterse a una consulta popular.

La ausencia de transparencia y los intereses cruzados entre los que toman la decisión y los que se benefician de ella la convierten en nula de pleno derecho y no debe ser admitida por los profesionales del sistema público ni por la población de la Comunidad de Madrid.

viernes, 11 de enero de 2013

La privatización de la sanidad pública es un negocio

Lo acabo de recibir:

* *
Si estás a favor de la salud pública, hazme un favor muy grande, háztelo a
ti mism@ y házselo a tus hijos y a tus familiares.

Te reconozco que yo tengo seguro médico de Adeslas. Lo uso para cosas muy puntuales, el dentista, por ejemplo. Cuando he tenido un problema serio, como la enfermedad de mi hija (microtia hemifacial) o el extraño
crecimiento de bultos en mi pecho (que hubo que extirpar de urgencia, por si acaso), he recurrido a la Sanidad Pública porque me ofrecían mucho mejor servicio.
Por lo tanto, cuando escucho a alguien decir " No me importa que privaticen la sanidad, porque tengo cobertura de Adeslas", le tengo que recordar que si mañana él, ella o sus hijos necesitan quimioterapia o un
trasplante, se juegan la vida. Literalmente: la vida, porque es muy posible
que tuvieran que pagar por ello una cantidad que muy probablemente no
pudieran afrontar ( Adeslas no lo cubre todo, y cobra), y desde luego, no
podrían acceder a la misma calidad que en la Seguridad Social.

Por eso me he tomado el trabajo de sistematizar este excelente artículo de
Maria Luisa Lores Aguin, de dejarlo clarito y masticado, y te pido por
favor, por favor, que te impliques, que lo leas, que lo hagas correr, que
te des cuenta que nos jugamos mucho, que esto es importante, que no es una cuestión de PP o PSOE, sino de puro y simple bien común, y que aún estamos a tiempo de parar esta locura. Mañana puede ser tarde.

Recuerda que esto ahora sucede en Madrid, pero que va a suceder ya en
Cataluña, Valencia e incluso Andalucía. Estés en la Comunidad que estés, te afecta.

HAZLO CORRER POR FAVOR

Gracias.

Aquí va:

La privatización de la sanidad pública de la Comunidad de Madrid es “Nula de pleno derecho”. La decisión de privatizar la sanidad madrileña es de tal envergadura que no puede ser adoptada por un presidente interino ( = no votado).

Una decisión así debería discutirse en el parlamento o incluso someterse a
una consulta popular.

La ausencia de transparencia y los intereses cruzados entre los que toman
la decisión y los que se benefician de ella la convierten en nula de pleno derecho.

Por lo tanto no debe ser admitida por los profesionales del sistema público ni por la población de la CAM. Nos están contando que el sistema sanitario necesita reformas "despues deaños de mala gestión y despilfarro".
Pero resulta que en Madrid y Valencia USTEDES llevan gestionando la sanidad desde hace más de 15 años.

Entonces: primero nos dicen que el sistema es inviable por SU mala gestión (de ustedes) ¿Dónde están sus responsabilidades?

Y ahora nos dicen que para su mantenimiento es inexcusable su privatización. Pero: ¿ Dónde está escrito que la gestión privada sea más eficiente? ¿La de los bancos y el sistema financiero, por ejemplo?

Y si la sanidad es una ruina... ¿Por qué iba a estar interesada en su
gestión una empresa privada, que por su propia naturaleza BUSCA EL
BENEFICIO ECONÓMICO?

Nos dice el Consejero de Sanidad de Madrid: "Al ciudadano le va a dar igual que el médico que le atienda sea privado o que sea funcionario".
Pero ojo: si la empresa es privada racaneará una prueba costosa o un
tratamiento costoso.

De hecho las actuales aseguradoras privadas NO RENUEVAN EL CONTRATO DE SEGURO ANUAL SI UN PACIENTE NO ES "RENTABLE" o le ponen unas primas tan gravosas como para que se vaya él "voluntariamente".

No os quepa duda de que cuando TODOS los hospitales estén en manos privadas solo accederá a la sanidad quien pueda pagárselo y la pública quedará como algo residual solo de beneficencia (el Medicare americano).

El paradigma del modelo es Estados Unidos.

En Estados Unidos 47 millones de personas (de 310 millones de población) no tienen ningún tipo de cobertura sanitaria. Ninguno. Y el que tiene "algún tipo" de seguro paga como mínimo 450$ (300€) AL MES,
por unos servicios que desde luego no cubren un trasplante o una quimioterapia.

La principal causa de ruina de las familias americanas está motivada por el
alto precio de las prestaciones sanitarias.

Empecemos desde el principio:

2011:
Rajoy confía a Aznar, presidente de la FAES, la misión de rediseñar la sanidad pública y Aznar pone a trabajar a su fundación,
- para profundizar en la privatización de la sanidad,
- implantar copagos,
- y eliminar servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS)

Esta noticia aparecida en los medios de comunicación en el verano de 2011 es el inicio del acelerado desmantelamiento de nuestra sanidad pública.

Los mensajes a la población quedaron meridianamente claros:

- La sanidad hay que pagarla
--Quien no pueda solo accederá a una cartera básica
- Los centros totalmente públicos tenderán a desaparecer



El gobierno de la CAM y su recién nombrado (aunque no votado para el cargo) presidente Ignacio González, aprovecha el trámite de los presupuestos de la comunidad para incluir la privatización de la gestión de 7 hospitales públicos.

Esto son : 1. el hospital de la Princesa, que tras esta decisión nadie
reconocerá (convertido en geriátrico, sin docencia ni investigación, sin
servicios punteros y con una drástica reducción de su personal) y los
hospitales 2. Infanta Leonor, 3. Infanta Sofía, 4. Infanta Cristina, 5.
Tajo, 6. Sureste y 7. Henares.

Los hospitales podrán realizar su propia selección del personal, que será
discrecional. ( O sea: a dedo)

Las condiciones de trabajo de los profesionales están por determinar, pero sin duda empeorarán. ( Recordemos que en las huelgas de los hospitales de gestión privada de Fuenlabrada y Alcorcón, las plantillas reclamaba igualar sus condiciones con las de los hospitales con gestión pública)[2].

Aguirre tuvo que rescatar (¡¡¡con dinero público!!! ) “sus hospitales PFI”
en 2010[3], cuya eficacia y eficiencia está muy cuestionada.

Y ahora “saneados” ¡¡¡ con dinero público !!! se ponen a la venta.
Es decir, nuestros impuestos sirven para hacerle ganar dinero a manos
privadas.

La CAM ya ha pagado el coste total de la construcción de los nuevos
hospitales, cerca de 700 millones de euros de dinero público, pero aún
adeuda 4.300 millones[4].

Veremos si el Sr González sigue utilizando dinero público para pagar el
canon anual, ya que:

Están afectados 5.500 trabajadores.

Los que se queden, pasarán a ser contratados con las condiciones que
impongan las empresas concesionarias, que son Capio, Grupo USP y Adeslas.

Capio está en manos de CVC, un fondo de capital riesgo británico con sede en Luxemburgo.

Capio gestiona la Fundación Jiménez Díaz, el hospital de Valdemoro, y
además ha obtenido la adjudicación del hospital de Collado Villalba y el de Móstoles.

Capio gestiona en total 28 centros sanitarios en 4 CCAA.

El grupo USP es propietario del hospital Quirón y de otras clínicas de
Madrid y de 12 hospitales y 26 centros sanitarios en España.

El grupo USP-Quirón fue comprado en febrero 2012 por el fondo de inversión británico Doughty Hanson.

Adeslas es dueña de una multitud de Clínicas y centros médicos en Madrid, algunos de estas son socias, junto a Capio, de Madrid Medical Destination.

¿ Y quién es el presidente de Madrid Medical Destination?

El exconsejero de Sanidad de Madrid, *Manuel Lamela.*

Adeslas por un lado y Sanitas por otro forman, con la CAM y Bancaja
(Bankia) el grupo sanitario Ribera Salud, que también gestiona hospitales
en Madrid y Valencia. El 80% de los hospitales de Adeslas pertenece a la
sociedad Goodgrower y el 20% a Criteria de Caixa Catalana.

Sanitas pertenece al grupo BUPA Internacional Health Insurance, la mayor compañía privada de asistencia sanitaria del Reino Unido.

RESUMIENDO: La privatización aprobada por el gobierno popular de Madrid dejará a los hospitales públicos en manos de empresas y fondos de capital riesgo extranjeros.

El objetivo de la privatización de los hospitales de Madrid no parece ser
el ahorro y la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud ya que:
1. El coste medio por cama de los 4 hospitales que hasta ahora tiene Capio es de 530.000 euros/año. Es decir : un 36% más que el centro público de mayor coste de Madrid, el Clínico de San Carlos, con 337.565 euros anuales por cama.

2. Las entidades financieras que junto a Adeslas forman Ribera salud (La
CAM y Bancaja/Bankia) son insolventes y han tenido que ser rescatadas con dinero público.
Repetimos: Rescatadas con dinero público

Estas tres entidades, La CAM y Bancaja/Bankia, juntas suponen uno de los mayores agujeros negros de la economía actual.
Su gestión ha supuesto LA RUINA para la Comunidad Valenciana y para España.

3. Capio y banco Sabadell esperan las buenas nuevas del gobierno para
quedarse con Ribera Salud (negociación actualmente en “stand by” por las malas condiciones económicas del grupo empresarial).

4. La sociedad Goodgrower, propietaria de Adeslas, está dedicada además al negocio del ladrillo, “poco boyante” en estos momentos.

5. El grupo USP, otro gestor privado de la sanidad madrileña, ha pasado
recientemente por graves problemas financieros, que le llevaron al borde
del concurso de acreedores[5].

El objetivo tampoco es incrementar la competencia para mejorar la
eficiencia.

No lo es porque la gestión privada se concentra en pocas empresas y estas están a su vez relacionadas entre sí:

- Adeslas y Sanitas forman parte de Ribera Salud.
- Capio podría formalizar la compra de Ribera Salud y con ello alcanzar  una posición aún más estratégica en la gestión de la sanidad privada y pública en España.
-Todas las empresas privadas dueñas de la sanidad madrileña están incluidas en el la Patronal de Empresas IDIS (Instituto para el Desarrollo e
Integración de la sanidad) que se reúnen para tomar decisiones conjuntas.
Incluye a Adeslas, Sanitas, Capio, USP y clínicas de la Medical Destination, apoyadas por Farmaindustria y la industria de tecnologías.

¿Que subyace bajo la privatización de la sanidad pública de la CAM?

A) Los intereses cruzados:

Explican una decisión apresurada, opaca y escasamente democrática.
La verdadera intención cuya intención es la de quedarse con EL NEGOCIO de la sanidad madrileña.

1. Los patronos de la FAES, fundación que elaboró el documento de
privatización de nuestro SNS, son: el presidente de la fundación, Aznar, la vicepresidenta Dolores Cospedal, Mariano Rajoy, Ana Mato, Fernández-Lasquetty, Ana Pastor, Lamela, Acebes, Zaplana, Romay Becaría, Sánchez Camacho…

2. Algunos de estos dirigentes populares, o sus familiares directos, también pertenecen, o pertenecían durante la elaboración del documento, a Bankia (Ribera Salud) y/o a los consejos de administración o los patronatos de las fundaciones de la industria sanitaria privada.

3. Uno de los principales objetivos de Madrid Medical Destination es la
atención al turismo sanitario de primer nivel, con lo que Lamela se
convertirá en uno de los principales beneficiarios de la decisión del PP de
suspender la atención sanitaria a no residentes. MMD es, oficialmente, una sociedad privada “sin ánimo de lucro”.

Veamos lo que quiere decir " sin ánimo de lucro"

*Se calcula que le permitirá ingresar a Manuel Lamela una comisión de 1,8 millones de euros/año[6]*
4. Entre los socios de MMD está Capio sanidad y El Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) principal grupo europeo de reproducción asistida, que se beneficia, junto al Grupo de Reproducción Asistida Quirón, de la no
cobertura de este servicio por la sanidad pública, así como Capio, Sanitas
y Adeslas, que incrementarán sus clientes en este y otros servicios que se
eliminarán de la cartera básica del SNS (decreto 16/2012).

5. Romay Becaría es patrono de la fundación renal FRIAT, concertada con la sanidad pública.

6. Rodrigo Rato es ex-director de la Caja Madrid de Bankia (Ribera salud).
7. La presidenta de Genómica, de la farmacéutica Zeltia, empresa patrocinadora de las empresas beneficiarias (IDIS) es Rosario Cospedal. Sí, la hermana de Dolores.

B) La privatización de los hospitales públicos de Madrid oculta, además,
el fracaso de la gestión sanitaria del gobierno de Aguirre. Porque sus nuevos hospitales solo tienen cabida en los presupuestos y en la asistencia sanitaria de la Comunidad si previamente se desmantelan los hospitales públicos.

Esos hospitales gozaban de un gran prestigio antes de someterse al rodillo
de la expresidenta.

C) Con esta maniobra privatizadora se compensan las pérdidas de una red de empresas y entidades financieras con grandes problemas de tesorería. Esta red de empresas y entidades financieras está vinculada a cargos del PP:

Coste camas gestión privada: 434.686 €/año
Gestión pública 277.375 €/año (2010)

El coste medio de los 4 hospitales que hasta ahora tiene CAPIO en la CCAA Madrid: 530.000 euros/años (gestión privada)

Coste medio cama Hospital Clínico San Carlos de Madrid: 337.565 euros/año (gestión pública)

Fuente:
Maria Luisa Lores Aguin
Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública

jueves, 29 de noviembre de 2012

Jetas_ Maruja Torres _ El Pais 29.11.12

Publicado en El Pais

Jetas


Produce náuseas el refinamiento y la indecencia con que se está procediendo al desmantelamiento de la esperanza, y a la prolongación de la pobreza, más allá de esta generación y de la siguiente.

Maruja Torres 29 NOV 2012 - 00:04 CET

Resulta difícil conciliar el sueño cuando se tiene el estómago repleto del vómito que no cesa, de la repugnancia que provoca ver a los Blesa de Bankia y a los últimos presuntos de la alcaldía de Sabadell y del PSC desgranar en un solo telediario las mismas fastidiosas excusas. Es probadamente imposible dormir de un tirón con la puñalada agria de la fría premeditación destructiva del Gobierno, de los Gobiernos, cuando hablan de que las víctimas resucitarán gracias a que cada vez las estrangulan más y mejor. El desnudo cinismo de los poderes y de los grandes mangantes y de los carroñeros y de los retrógrados ha quedado tan a la vista que produce peritonitis nocturna recordar sus repugnantes hechuras y saber, sobre todo saber que, cuando despertemos, los asesinos seguirán ahí. Porque no han concluido su tarea.

Produce náuseas el refinamiento y la indecencia con que se está procediendo al desmantelamiento de la esperanza, y a la prolongación de la pobreza, más allá de esta generación y de la siguiente. Resulta que, primero, se roban el país y a continuación venden al peso a sus habitantes. El arte de desvalijar no ya el futuro sino el mismo presente ha alcanzado tal refinamiento que nosotros podremos decir, si sobrevivimos con voz, que fuimos testigos —y víctimas— de la Gran Involución, la Helada Histórica.

No es un hecho ineluctable. Tiene que convertirse, este saqueo, en el pórtico que precede a la calentura de la lucha en común. “Cada vez que paso por el banco que me hundió me vienen ganas de entrar para mirarles a la cara”, decía anoche por radio un pequeño empresario reducido a buscar inútilmente trabajo. Mirarles a la cara: eso ya lo hacemos gracias a la tele. Lo siguiente debería ser rompérsela, a fuerza de solidaridad e indignación: judicialmente, claro.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Lo que no se ha dicho en los medios sobre las elecciones en EEUU

Publicado en Blogs Vicent Navarro

nov 09  http://www.vnavarro.org/?p=8078
 
Artículo de Vicenç Navarro que se publicará el próximo lunes en el diario digital EL PLURAL, 12 de noviembre de 2012
 
Este artículo critica la cobertura de los medios de mayor difusión españoles sobre las elecciones en EEUU, proveyendo datos que cuestionan algunas de las interpretaciones que se han dado de las últimas elecciones en aquel país.
 
La cultura y comportamiento políticos de EEUU no es siempre fácil de entender desde el punto de vista europeo, pues sus símbolos, lenguaje y formaciones políticas –tales como los partidos políticos- son diferentes a los existentes en este continente, aún cuando la creciente americanización de la política en Europa está desarrollando similitudes que considero, por cierto, preocupantes.
Pero veamos las diferencias primero. Comencemos por los símbolos. El color rojo –el color de las izquierdas en Europa-, es el color de las derechas en EEUU. Y viceversa, el color azul, que es el color de las derechas en Europa, es el color de las izquierdas en EEUU. Cuando en el día de las elecciones el mapa electoral de EEUU se teñía de rojo, sobre todo en el centro y sur de EEUU, parecía que “los rojos” habían tomado todas estas partes del país. Los rojos, sin embargo, eran los azules en España, es decir, las derechas.
También existen diferencias en el lenguaje. Una persona definida como “liberal” en Europa es un político o un economista que desfavorece políticas redistributivas, minimiza las intervenciones gubernamentales y no quiere ni oír hablar de aumentar los impuestos de los ricos y de las rentas del capital. En EEUU, sin embargo, ser “liberal” es todo lo contrario. Es un político o un economista que está a favor de políticas redistributivas, favorece el intervencionismo gubernamental y ve con buenos ojos el incremento impositivo de las rentas del capital y de los súper ricos. En otras palabras, lo más próximo a un liberal estadounidense es un socialdemócrata europeo. Los medios de información españoles, sin embargo, al traducir literalmente el término “liberal” estadounidense cuando se refieren a personalidades progresistas de aquel país, crean unas confusiones tremendas. Referirse, como hacen muchos medios en España, al político Jesse Jackson sénior, uno de los dirigentes de la izquierda estadounidense, o al fallecido senador Kennedy, uno de los senadores más progresistas de EEUU, como “liberales”, desorienta en gran manera al público español que se informa a través de tales medios, que traducen palabra por palabra lo que leen en la prensa estadounidense. Tal confusión la he podido oír frecuentemente en voces de tertulianos y periodistas poco conscientes de este error.
Otra diferencia, esta vez en los instrumentos políticos en ambos lados del Atlántico Norte, es lo que se entiende por partido político. En Europa, un partido político es un colectivo que (en teoría) decide colectivamente con un ideario común compartido por la militancia que participa (en teoría) en el desarrollo de su programa y en la elección de sus dirigentes. Aunque esta militancia y el gobierno colectivo están desapareciendo en muchos partidos (de ahí que utilice el término “en teoría”), las diferencias de los partidos políticos europeos con los partidos estadounidenses son todavía sustanciales. El sentido de militancia en estos últimos no existe. El ciudadano se registra para votar como Republicano, como Demócrata, o como Independiente. Y no hace nada más hasta el día que vota en las primarias del Partido Republicano o Demócrata. Las primarias son un buen sistema, pero es la única participación que el miembro del partido tiene en la candidatura final. Por lo demás, los miembros activos que participan y deciden son los cargos elegidos y los aparatos de tales partidos. Se me dirá, con razón, que hoy la gran mayoría de partidos de Europa están también evolucionando hacia este tipo de prácticas. Pero sus raíces son distintas y sus prácticas todavía recuerdan sus orígenes. En Europa, la mayoría de partidos de izquierda eran la rama política de movimientos obreros que organizaban la vida social así como la política de tales grupos. No así con el Partido Demócrata, que es un aparato de representantes políticos y personas que aspiran a ser representantes políticos. Que ello esté también ocurriendo en muchos partidos de Europa (y España) no niega las diferencias todavía existentes entre los partidos estadounidenses y los europeos.
En EEUU, los partidos son paraguas que acogen una enorme variedad de sensibilidades. En el Partido Demócrata hay desde sensibilidades próximas a los partidos socialista y comunista hasta la derecha conservadora de los Estados del Sur, la parte más conservadora de EEUU. El Partido Republicano, sin embargo, es hoy menos diverso. El aparato del partido está controlado por el Tea Party, que con su nacionalismo extremo, inspiración y fundamentalismo religioso, sentido de superioridad, resultado de pertenecer a una nación escogida por Dios para realizar su labor “civilizadora”, liberando al mundo de comunistas y socialistas (que son todos los que no están de acuerdo con ellos), con un estilo jerárquico, machista e intolerante de la diversidad, tiene semejanzas con la ultraderecha presente dentro del partido conservador que gobierna España.
La privatización del sistema electoral. El punto vulnerable de la democracia en EEUU
Pero la mayor diferencia de las prácticas políticas entre EEUU y España es la financiación de las campañas electorales, que es predominantemente privada en EEUU. Las campañas electorales de los candidatos a cargos representativos son financiadas con fondos privados procedentes de donantes que en su gran mayoría son grandes empresas financieras y grandes corporaciones que quieren influenciar las decisiones legislativas que afectarán a sus intereses, y son los componentes de lo que se llama en EEUU la Corporate Class, es decir, la clase de los dirigentes de las grandes compañías que manejan la vida económica y financiera del país (la imagen idealizada del proceso electoral, que asume que los candidatos son financiados por las personas normales y corrientes, que envían sus donaciones de 25 o 50 dólares a su candidato, es profundamente falsa). Ello implica que las campañas electorales de los congresistas que se sientan en Comités del Congreso de EEUU, que tienen que tomar decisiones, por ejemplo, sobre el sistema sanitario, están financiadas por las compañías de seguro sanitario privado, las compañías farmacéuticas, el sector industrial sanitario, las grandes asociaciones médicas, y un largo etcétera, que incluye los grupos de presión que gestionan y actúan en el sector sanitario.
Esta situación no existe en dimensiones comparables en Europa, cuya regulación del sistema electoral no permite todas estas prácticas que se considerarían corruptas. Ni que decir tiene que algo de ello ocurre, más en los partidos conservadores y liberales, próximos al mundo empresarial, que en los partidos de izquierdas. Pero incluso entre los primeros, tal comportamiento es mucho menor que en EEUU, donde ni siquiera se considera corrupción esta práctica de comprar favores del legislador.
Esta situación crea un gran distanciamiento de la población hacia las instituciones representativas. El 72% de la población no se considera representada por el Congreso de EEUU, el cual se percibe como un instrumento de la citada Corporate Class. Sólo el 52% del electorado vota en las elecciones presidenciales, siendo este porcentaje incluso menor (30%) en las elecciones de los Estados (equivalentes a las CCAA en España) y en las elecciones municipales. Puesto que en EEUU hay una relación directa entre nivel de renta y participación electoral (a más renta, mayor participación), este dato implica que casi la mitad de la población, la que está por debajo de la mediana, no vota. Este sector no votante es la mayoría de la clase trabajadora estadounidense, que no vota por ser la que se siente menos representada. El 72% de esta población (cuya renta está por debajo de la mediana) se autodefine como clase trabajadora, y un 28% como clase media (General Social Survey. 2008).
¿Qué pasó en las últimas elecciones a la Presidencia y al Congreso de EEUU?
La falta de conocimiento de estas realidades ha dado pie a muchos malentendidos en los reportajes de lo ocurrido en las últimas elecciones. Por ejemplo, continuamente se presentan las propuestas de los candidatos ganadores como representativas de las propuestas deseadas por el pueblo estadounidense, sin clarificar que, en general, la mayoría de los candidatos tienen posturas mucho menos progresistas que la población, tanto votantes como no votantes. Se olvida, por ejemplo, que el candidato vencedor, el presidente Obama, sostiene propuestas definidas dentro de un marco condicionado por sus financiadores. La reforma sanitaria de Obama, por ejemplo, aunque importante, no resuelve el gran problema de la falta o insuficiencia de cobertura de los servicios sanitarios para millones de estadounidenses. Aunque su reforma disminuye el número de personas sin cobertura sanitaria o con cobertura limitada, no resuelve el problema de falta de universalidad que asegure a cada ciudadano el acceso a la atención sanitaria, y ello como consecuencia de que la reforma Obama no se atreve a enfrentarse con las compañías de seguro que controlan el sistema sanitario. Si, tal como hizo el partido socialdemócrata canadiense, hubiera eliminado las compañías de seguro, siendo el gobierno federal -junto con el gobierno de los Estados-, el que contratara los servicios sanitarios para atender a la población, en lugar de hacerlo a través de las compañías de seguros, como la mayoría de la ciudadanía estadounidense desearía que se hiciera (extendiendo a toda la población el programa Medicare, de financiación pública, que ahora cubre sólo a los ancianos). EEUU podría proveer cobertura universal –como ocurre en Canadá- a un costo mucho menor y con mayor satisfacción ciudadana, como ya ocurre en Canadá. Ahora bien, las compañías de seguro y la banca han financiado la campaña del Sr. Obama (y también la del Sr. Romney), lo cual limita lo que Obama considera factible en sus propuestas. Ni que decir tiene que el hecho de que los dos candidatos estuvieran financiados por las mismas fuentes no significa que adopten posturas semejantes. Obama es mejor que Romney en la gran mayoría de propuestas, incluidas las sanitarias. Pero Obama no se atreve a hacer los cambios que la mayoría de la ciudadanía desea por no enfrentarse a tales compañías, que controlan los Comités del Congreso, responsables de temas sanitarios. Y la población es consciente de ello, lo cual explica la escasa popularidad del Congreso. Tal institución es de las menos valoradas por la población estadounidense.
Otra información defectuosa que se ha publicado en los medios de comunicación es su presentación de que los dos candidatos estaban bastante equilibrados en su apoyo entre la población. Se ha llegado a esta conclusión cuando se hacían encuestas basadas en la población votante (las que, por cierto, fueron frecuentemente erróneas). Pero si se hubieran hecho entre la mayoría de la población, incluyendo la casi mitad de estadounidenses que no votó, podrían haber visto que la mayoría de éstos (según la encuesta de Pew Research Center), pertenecientes en su mayoría a la clase trabajadora, eran más progresistas que los votantes, apoyando más a Obama (como mal menor) que a Romney. También estaban más a favor de que el gobierno aumentara los impuestos de las rentas superiores que los votantes (que también favorecían tal aumento) y de que se interviniera más activamente en la esfera económica y financiera del país. También favorecían más la expansión de la cobertura sanitaria así como la retirada de las tropas del Ejército, que los votantes (que también era favorecida por la mayoría de votantes). Estas opiniones corresponden a la clase trabajadora estadounidense cuya movilización puso a Obama en el poder, lo cual tampoco apareció en los medios.
Tales medios dieron gran énfasis a los componentes étnicos y raciales, señalando el gran apoyo que recibió Obama entre afroamericanos e hispanos, sin subrayar que el elemento común de estos grupos es que la mayoría son de clase trabajadora, predominantemente no cualificada. Estos grupos votan menos que la población en general, aunque la gran mayoría vota Demócrata y votó al candidato Obama. Pero los sectores blancos de tal clase trabajadora que vota, vota también Demócrata (en menores porcentajes que los afroamericanos e hispanos). La gran abstención de esta clase es el mayor problema que tienen los Demócratas. De ahí que, como señala Mark Weisbrot, uno de los mejores analistas de la política y de la economía estadounidense, en su artículo en The Guardian, (“Barack Obama’s carefully crafted economic populism carries the day”, 07.11.12), Obama centró sus esfuerzos en movilizar al votante potencial entre los no votantes, la mayoría pertenecientes a la clase trabajadora y clase media de renta media y baja. Obama pudo movilizar a los no votantes, con un discurso (que los republicanos odian y llaman despectivamente “lucha de clases”) en el que presentó a los Republicanos como el partido de los ricos y a Romney como el representante del capitalismo de la banca que se había hecho rico especulando y destruyendo puestos de trabajo, una descripción como banquero especulador que definía bastante bien al candidato republicano, cuyos comentarios despectivos hacia las clases populares, en su famoso encuentro con sus financiadores, causó una tormenta que animó a votar a sectores de la clase trabajadora que probablemente se hubieran abstenido. Y fue esta movilización en Estados claves, sobre todo industriales, lo que le dio la victoria.
La división de la población en grupos raciales y étnicos, sin tener en cuenta su clase social, llega a conclusiones erróneas, como vimos en los reportajes de las elecciones. El que la mayoría de los votantes blancos no votaran a Obama se debe en parte a que en la composición de la población votante (la mayoría de clase media), los votantes blancos pertenecen a la clase media de renta mediana alta, y su comportamiento electoral tiene muy poco que ver con la raza. En realidad, aunque la mayoría de estadounidenses blancos votaron a Romney, los que votaron a Obama en este grupo aumentó. La clase social es una categoría raramente analizada en EEUU. Y sin embargo, juega un papel determinante en explicar el comportamiento electoral, tanto de los votantes como de los no votantes. Y de esto, usted, lector, no tendrá información a través de los medios. Espero que considere esta información útil y valiosa, y en este caso la distribuya extensamente.
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VÍDEO-CARTA ABIERTA: Dónde está mi dinero, President Artur Mas?

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http://www.youtube.com/watch?v=OPfaZentfaw

http://www.youtube.com/watch?v=C6SGjuf9u4k


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